martes, 25 de octubre de 2016

Hipoglucemia hiperinsulinémica: Recientes avances en su conocimiento

(Reseña publicada en la WEB de la SEPEAP el 6 de Noviembre de 2006)
 
Desde la primera descripción de hipoglucemia en un recién nacido en 1937, nuestros conocimientos en esta materia han avanzado considerablemente. Diferentes síndrome hipoglucémicos han sido reconocidos, incluyendo las deficiencias de transportadores de glucosa, hipoglucemia hiperinsulinémica, defectos en el metabolismo del glucógeno y neoglucogénesis y una variedad de defectos de oxidación de los ácidos grasos como es la deficiencia de acetil-CoA deshidrogenasa. En B. H. Dekelbab and M. A. Sperling. Recent advances in hyperinsulinemic hypoglycemia of infancy. Acta Paediatr. 95 (10):1157-1164, 2006; analizan el estado actual del conocimiento sobre los síndromes de hipoglucemia hiperinsulinémicos. El inadecuado control de los síndromes de hipoglucemia con hiperinsulinemia pueden resultar en daño neuronal, convulsiones y retraso mental.
La secreción de insulina por las células beta del páncreas está regulada por diversos factores que incluyen nutrientes, hormonas y el sistema nervioso autónomo. La secreción de insulina en respuesta a los nutrientes esta regulado por el canal KATP que controla la polaridad de la membrana. Algunos aminoácidos como la glutamina pueden estimular la secreción de insulina al estimular la producción de ATP; otros aminoácidos como la leucina estimulan la secreción de insulina indirectamente por activación de la glutamato deshidrogenasa, oxidación del glutamato en la vía de los ácidos tricarboxílicos y generación de ATP.
La somatostatina inhibe la secreción de insulina al bloquear el efecto del calcio en las células beta. La mutación en los genes que regulan lo canales KATP puede ser causa de convulsiones familiares benignas neonatales, también denominada epilepsia infantil autosómica dominante.
En el niño mayor o en el adulto la hipoglucemia se previene por la actuación de diversos mecanismos de contraregulación que implican al glucagón, cortisol, hormona del crecimiento y catecolaminas. Estos factores actúan sinérgicamente para producir glucosa a partir de glucógeno, aminoácidos o glicerol. La hipoglucemia sintomática implica que alguno de esos mecanismos no es operativo o el hígado es incapaz de generar glucosa. En el recién nacido la hiperinsulinemia (> 5 mcU/ml con glucemias inferiores a 50 mg/dl) es la causa mas frecuente de hipoglucemia persistente; ya que las alteraciones en la generación de glucosa son infrecuentes en el recién nacido, al ser en él los intervalos entre comidas cortos (3-4 horas). Similares consideraciones pueden aplicarse en el recién nacido en los defectos de oxidación de ácidos grasos, donde la hipoglucemia habitualmente aparece tras ayunos prolongados. Los criterios para el diagnóstico de hiperinsulinemia incluyen:
  • Insulina en plasma > 2-5 mcU/ml.
  • Ácidos grasos libres disminuidos (< 1.5 mMol/l).
  • Hipocetonemia (Beta-OH-butirato < 2 mMol/l.
  • Respuesta al glucagón (0.03 mg/Kg, IV) con aumento de la glucemia mas de 40 g/dl.
Cuando se confirma la hipoglucemia es importante obtener una muestra de sangre para determinar las concentraciones de insulina, cortisol, hormona del crecimiento, lactato, amonio, carnitina y bicarbonato (gasometría); y una muestra de orina para determinar ácidos grasos y cetonas (hidroxibutírico). En los niños con hiperinsulinemia encontramos descensos en los niveles de ácidos grasos y cetonas. En estos pacientes pueden requerirse aportes de glucosa de 10-20 mg/Kg/min. para mantener la euglucemia. La administración de glucagón (0.5 mg, dosis máxima IV o IM) origina un aumento a los 30 minutos de la glucemia de mas de 40 mg/dl, indicando que las reservas de glucógeno no pueden ser movilizadas por la situación de hiperinsulinemia.
La hipoglucemia con hiperinsulinemia tiene una etiología variada, aunque existen casos familiares lo habitual es su presentación esporádica. La asfixia perinatal, el crecimiento intrauterino retradado o los hijos de madre diabética, son algunas de las etiologías mas frecuentes. Su duración puede variar de varios dias a varias semanas y por lo general se puede manejar adecuadamente con la utilización de diazóxido; en los casos en los que no se obtiene mejoría se puede requerir a cirugía (pancreatectomía), según la extensión de las lesiones de hiperplasia. Otras opciones de tratamientos incluyen análogos de la somatostatina y bloqueantes de los canales del calcio.
Prof. Dr. José Uberos Fernández

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